Consulte al Dr. Pablo García Fernández
irPublicada el 28 de Junio del 2011 - 181 Lectura/s
Vivir en pareja exige trabajo diario basado en el respeto, la comunicación y la negociación
Hoy, en cambio, no hay una presión social tan fuerte para mantener una relación que no marcha. Por tanto, ya sea porque han dejado de quererse o porque, aunque hay amor, no hay entendimiento, la posibilidad de romper la unión obliga a las parejas a trabajar su vínculo cada día.
Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), los principales factores en los que se fijan los españoles para elegir pareja son el carácter, el físico y la forma de ver la vida. Y, precisamente, los tres pilares que Arantxa Coca, terapeuta de pareja, considera fundamentales para mantener una relación saludable tienen que ver con los citados factores: "Uno de ellos sería la pasión, es decir, la atracción física y sexual".
Relacionados con el carácter y la forma de ver la vida, los otros dos pilares sobre los que debe sustentarse una unión son "la amistad, basada en la complicidad, el respeto, la admiración y la cooperación; y el compromiso, es decir, el contrato de la relación, los acuerdos a los que se lleguen".
Las principales amenazas para la relación de pareja son la rutina y las tentaciones de infidelidad mal canalizadas
Pero unos buenos pilares no evitan que puedan ocurrir contrariedades. ¿Cuáles son las principales amenazas que se deben combatir? Según Coca, "una amenaza es el agotamiento del otro, provocado por la rutina, la falta de ganas de probar cosas diferentes y las tentaciones de infidelidad mal canalizadas". La infidelidad es una de las principales causas de ruptura. Otro de los peligros es "la pérdida de deseo sexual hacia la pareja. Asimismo, la incompatibilidad para llegar a acuerdos, como el lugar de residencia, qué se hace en el tiempo libre..." puede ser otra importante fuente de problemas, según expone la terapeuta.
Por otro lado, no hay que olvidar que los conflictos en una relación no se deben solo a problemas de comunicación o falta de acuerdos entre ambos miembros de la pareja. Una persona puede aportar a la relación sus problemas personales, como la inseguridad, celos patológicos, baja tolerancia a la frustración... En muchas ocasiones, los cambios pueden suponer una amenaza para la estabilidad de la unión. La llegada de un hijo, aunque sea deseado, implica que la pareja se relacione con una tercera persona que, durante sus primeros años de vida, va a necesitar mucha dedicación. Este cambio puede ser una auténtica prueba de fuego para el vínculo.
Cuando surgen los conflictos se pone a prueba la fortaleza del vínculo de la relación. Aprender a manejarlos es, por tanto, un aspecto fundamental para que la unión sea exitosa. Para Coca, cuando estalla el problema es aconsejable abordarlo "en frío, ya que muchas veces es la mejor opción para no tener discusiones demasiado fuertes. Además, hay que dejar de lado las faltas de respeto verbales y sacar trapos sucios del pasado".
Cuando se discute, es habitual que las dos partes se enroquen en sus respectivas posiciones. Para evitar esta distancia, la especialista recomienda "preguntar al otro qué necesita, intentar empatizar con sus necesidades, para ver de qué manera se pueden compatibilizar las de ambos". Sin olvidar uno de los bálsamos que mejor funciona para atenuar los conflictos: el sentido del humor.
Así las cosas, la relación parece que es, muchas veces, un precario equilibrio entre dos personas, una historia de encuentros y desencuentros, de buenos y malos momentos. Arantxa Coca resume en una fórmula del amor los principales consejos para que una pareja disfrute.
"Las 3P, es decir, permiso para la privacidad, permiso para no estar siempre disponible y permiso para ser diferente. Las 3O, las tres obligaciones: dos espacios semanales para la pareja marcados en la agenda, hacerse cargo de lo que no funciona en uno mismo y no acumular resentimientos". ¿Y la C? "Caricias: verbales (apoyo moral, dar las gracias, pedir perdón), físicas (un simple roce de manos hasta el sexo) y conductuales (detalles y regalos)", puntualiza.
Una buena comunicación entre los miembros de la pareja es imprescindible para lograr el éxito en la relación. Arantxa Coca da algunos consejos para mejorarla: