Apnea del sueño. ronquidos. Obesidad. Tratamientos.

Rincón del paciente: Apnea del sueño

Este síndrome se define como la aparición de episodios repetidos sin paso de aire por la vía respiratoria, ya que los músculos que abren el tórax, al tener disminuida su actividad, son sobrepasados por los que lo cierran, que son los intercostales y el diafragma, durante como mínimo 10 segundos, aunque en la mayoría de los casos se extiende hasta los 30 segundos e incluso, en algunos episodios, supera el minuto

Un dato preocupante estima que más del 80% de personas afectadas por apnea del sueño no están diagnosticadas, cuando el sueño fisiológico es una función cerebral donde el control de la respiración se convierte en una prioridad biológica.

El periodo del sueño corrector consta de dos fases, una citada como REM y otra como NO REM de sueño lento y profundo, teniendo mayor importancia en el problema ya que hay un aumento de todo tipo de gastos corporales aumentando los requerimientos de sangre en el cerebro, siendo el momento de aparición de los períodos oníricos que tanto necesitamos para estar descansados al día siguiente, pues bien, en las personas afectadas, este periodo dura menos o no existe, con disminución brusca de oxígeno, aumentando el segundo ciclo mencionado.

Se habla de que en nuestro país pueden existir dos millones de afectados con un índice de apneas totales o parciales mayor de cinco por hora de sueño, prioritariamente hombres, de los que sólo el 10% están diagnosticados debido a la falta de instalaciones específicas.

El principal síntoma es el ronquido con jadeos (por vibración de las partes blandas en su lucha) y ahogos entrecortados, apareciendo movimientos atípicos como asfixia, despertares continuos, micción involuntaria y durante el día cansancio en situaciones de actividad, sueño, dolor de cabeza por la mañana, irritación, memoria y concentración alteradas. También hay casos descritos de reflujo gastroesofágico sin dejar de lado las complicaciones, ya que partiendo de la base en que la duración de los distintos cortes respiratorios son fundamentales en las consecuencias. Podemos decir, por tanto, que la tensión al finalizar el periodo de ahogo alcanza niveles aproximados de 200/100 por descargas simpáticas, aunque sólo unos segundos, con posterior apertura al paso del aire afortunadamente. La repetición exhaustiva eleva los niveles de forma crónica, pudiendo aparecer también arritmias y bloqueos cardíacos con parada momentánea del corazón que pueden explicar la muerte súbita en pacientes susceptibles, sin olvidarnos de que esta disminución de flujo sanguíneo atañe, igualmente, al cerebro que puede presentar múltiples pequeños infartos que desencadenen, entre otras patologías, cierta demencia sin olvidarnos de la aterosclerosis recordando que en las isquemias agudas previas aparecen apneas en los primeros días.

Los pequeños pueden padecer el problema por aumento del tamaño de las amígdalas sin olvidarnos del tabaquismo pasivo, confirmado como principal factor, apareciendo el ronquido y las pausas respiratorias, situación que mejora con la postura fetal, lo que se puede producir porque el movimiento paradójico de la caja torácica durante la citada fase REM no desaparece a la edad lógica, es decir, los tres años, por cierto, tienen menos somnolencia diurna que los mayores aunque padecen más resfriados y otitis sin olvidarnos que se puede alterar el desarrollo físico y psicológico.

La prueba diagnóstica va encaminada a medir la ventilación, y sobre el tratamiento diré que como la principal causa es la obesidad hay que intentar adelgazar más, intentar dormir de lado, poniendo un bolsillo en la espalda con algo duro ya que la incomodidad que produce evita dormir hacia arriba, siguiendo con la utilización de las mascarillas de presión positiva sin olvidar las prótesis orales para mantener la mandíbula hacia delante para facilitar el paso del aire,…la cirugía para agrandar el espacio es una opción acertada en determinados pacientes.

Finalizo diciendo que ante ronquidos entrecortados, pausas en la respiración y sueño no corrector hay que acudir al médico.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com