Caída de pelo (cabello) por estrés. Calvicie, areatas…

Calvicie por estrés

El cabello que se cae se suele recuperar espontáneamente antes de los seis meses de su pérdida

Los factores psico-emocionales y el estrés, en particular, forman parte de muchas enfermedades dermatológicas, entre ellas ciertas alopecias, que pueden presentarse de forma súbita y de manera difusa o por placas. El problema produce un impacto negativo en el paciente por la alteración de su imagen corporal y puede contribuir a agravar su ansiedad. Por ello, en determinados casos los especialistas consideran necesario incluir terapias psicológicas en algunos tratamientos. No obstante, según los dermatólogos, la mayoría de las calvicies por estrés se autocorrigen espontáneamente en un plazo que va de los tres a los seis meses.

  • Autor: Por CLARA FRAILE

TRASTORNO PSICOSOMÁTICO

La alopecia areata (por áreas) es un trastorno inmunológico que causa pérdida temporal del cabello. Existe otra caída del pelo intensa, el efluvio telógeno, que se divide a su vez en varios subtipos y que no se produce por “placas”, como normalmente lo hace la areata, sino que es difusa y de aparición súbita. Tanto las pequeñas calvas como un pelo que de repente se vuelve ralo, siempre que el diagnóstico del dermatólogo descarte un origen biológico, comparten la categoría de enfermedades psicosomáticas y pueden tener que ver con el estrés.

Los trastornos psicosomáticos son enfermedades físicas causadas, agravadas o reactivadas por factores psicológicos. José Luis González de Rivera, jefe del Servicio de Psiquiatría y Medicina Psicosomática de la Fundación Jiménez Díaz, afirma que normalmente son trastornos pasajeros en la medida en que se derivan de un estrés “situacional”, transitorio, fruto de la exigencia de un momento concreto.

La areata suele ser la forma más clara de alopecia por estrés y la que los propios pacientes mejor relacionan con situaciones estresantes, según Antonio Rodríguez Pichardo, jefe clínico del Servicio de Dermatología del Hospital Virgen de la Macarena (Sevilla) y coordinador de la Asociación Española de Dermatología y Psiquiatría (AEDyP).

Pero también existe un estrés estructural, que podría resumirse en “la forma que tiene una persona de tomarse las cosas de la vida”. Este tipo de estrés crónico también puede tener su origen -según el psiquiatra González de Rivera- en un “conflicto no resuelto”. En cualquier caso, incide en las emociones y éstas a su vez en el sistema nervioso, que puede modificar el funcionamiento hormonal y, por ende, la circulación y el sistema inmunológico hasta ocasionar lesiones de distinto tipo. Cada persona manifiesta el estrés con ciertas tendencias, desde eczemas a orzuelos pasando por pupas en la boca, continúa este doctor. El coordinador de la AEDyP lo ratifica.

Además de estos dos tipos de calvicie, en las consultas dermatológicas se tratan muchas otras enfermedades que no tienen definida una base biológica, como la dishidrosis (reacción eczematosa), el vitíligo (despigmentación de zonas de la piel) o la rosácea (inflamación acneiforme). Según datos aportados por la Asociación Europea de Dermatología y Psiquiatría (ESDaP) y la AEDyP, al menos uno de cada cuatro enfermos que visitan las consultas de los dermatólogos se encuentra afectado por desórdenes en su estado de ánimo. “Algo que no tiene por qué ser vergonzante pero que, sin embargo, todavía en nuestra cultura está estigmatizado hasta el punto de dificultar en ocasiones el tratamiento”, se lamenta Rodríguez Pichardo.

El psiquiatra González de Rivera considera que “los pacientes reconocen la dimensión psicológica de un problema cutáneo cuando se les explica que el organismo está unido y que la división entre cuerpo y mente responde a un concepto falso, que las emociones influyen continuamente en el estado de salud y al revés”, aclara.