Colesterol y triglicéridos altos. Salud cardiovascular.

Los pacientes con los triglicéridos altos, en particular si la HDL está baja, corren el riesgo de padecer un proceso de alteración cardiovascular

Los triglicéridos son la forma química en la que existen la mayoría de las grasas dentro de los alimentos, como en el cuerpo, presentes por ello en el plasma sanguíneo, además, asociados al colesterol forman el componente lipídico de la citada fracción líquida de la sangre.

Son un tipo de lípidos creados en el intestino a partir del consumo de ciertos alimentos grasos, saturados o insaturados, azúcar, alcohol ,…También son sintetizados por el hígado, de forma excesiva ante la aparición de hipotiroidismo, problemas renales, pancreatitis aguda o, incluso, un embarazo.

Que puede crear serios problemas cuando se asocia con diabetes, obesidad, hábitos sedentarios o ingesta excesiva de alcohol porque el riesgo de enfermedad coronaria aumenta de forma considerable.

Cuando se detecta una elevación de triglicéridos los niveles de azúcar en sangre deberían ser comprobados y medidos para descartar una de las causas más frecuentes, es decir, la diabetes no diagnosticada.

La hipertrigliceridemia es una alteración sin una definición aceptable en la actualidad, con niveles que se consideran ya realmente preocupantes cuando superan los 500 mg/dl.

El perfil del paciente con riesgo cardiometabólico reúne los principales factores descritos, como glucosa alterada, triglicéridos altos, el colesterol bueno HDL bajo, presión arterial inadecuada, obesidad abdominal y sedentarismo,…etc. ¡Aproximadamente un tercio de la población española ha quedado reflejada en el párrafo anterior!

Por cierto, la modificación del estilo de vida y de la alimentación puede ser más efectiva que la medicación, si el paciente está dispuesto y es capaz de llevar a cabo los cambios oportunos.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com