Dejar de fumar. Envejecimiento.

 

Más guapa sin humo: razones ‘beauty’ para no fumar

24 de Abril de 2013

Terra

Cada vez que fumas envejeces por dentro y por fuera y le haces un daño a tu piel que puede ser irreparable. Pero si el deterioro de tu salud y tu calidad de vida no te parecen suficientes e incluso fumas para evitar coger peso, te vamos a plantear la cruda realidad: fumando aparentarás en poco tiempo muchos más años de los que tienes.

Para concienciar a la población sobre la importancia de dejar de fumar, el Servicio Nacional de Salud británico ha recurrido a una sorprendente app que muestra el envejecimiento facial que provoca, sobre todo pensando en los jóvenes, a quienes el riesgo de padecer, por ejemplo,  cáncer de pulmón, les resulta muy lejano.

¿Te atreves a comprobarlo? Smoking Time Machine está disponible en iPhone, iPod y dispositivos Android y apunta directamente a un público juvenil. Descargándotela podrás ver cómo cambia de color tu rostro y tu cabello por los químicos presentes en el tabaco.

Para que no pienses que esta aplicación exagera, aquí tienes, una a una, las huellas que el tabaco dejará en tu piel a corto, medio y largo plazo. ¿De verdad quieres estar tan fea?

Sustancias que envejecen

La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) detalla en su web los efectos del tabaquismo sobre la piel. Efectos que también sufrirán las pieles de quienes tengas a tu alrededor, por ejemplo, las de tus hijos.

Como explican desde la SEME, en el tabaco hay un alcaloide, la nicotina, que no sólo es responsable de la naturaleza adictiva del tabaco sino que tiene un efecto vasoconstrictor. “En el humo del tabaco existen sustancias cancerígenas como el benzopireno y se produce monóxido de carbono que, al unirse a la hemoglobina, desplaza al oxígeno formando carboxihemoglobina, disminuyendo el aporte de oxígeno a los tejidos”.

Según estos expertos, “el tabaco disminuye los niveles de vitamina A, produce cambios en la cantidad y calidad del colágeno y elastina, atrofia dérmica, disminución de fibroblastos y acortamiento de capilares.

Esta elastosis (envejecimiento) de los fumadores se inicia en la dermis media o profunda a diferencia de la elastosis solar, que se inicia en la epidermis o dermis papilar”, explican. Es decir, que fumar envejece tu piel más que la radiación solar, aunque ambos se potencian. “La elastosis se produce por los radicales libres que llegan a la piel por vía sanguínea”, añaden.

Efectos en tu piel

Desde el punto de vista de la dermatología estética, esto es lo que se produce en tu cara:

  • Arrugas muy marcadas. Como el llamado “código de barras” del labio superior, típico de los fumadores. Fumar te proporcionará arrugas finas en torno a los ojos, líneas superficiales y profundas en las mejillas.
  • Aspecto demacrado facial con prominencia de los huesos, la típica cara del fumador adicto.
  • Apariencia grisácea y apagada de la piel. Fumando no es fácil tener buena cara.
  • Sequedad y atrofia cutánea.
  • Coloración amarilla parduzca de las uñas y el cabello, además de fragilidad. El cuero cabelludo pierde luminosidad y adquiere un olor particular debido al tabaco.
  • Dientes manchados y encías irritadas, mayor riesgo de gingivitis y placa bacteriana.
  • El tabaco incrementa el riesgo de psoriasis y afecta a la cicatrización de las heridas.Provoca y empeora el acné.
  • Además de producir radicales libres que envejecen, el tabaco produce una disminución de la vitamina A, encargada de proteger a la piel de estas moléculas.

Todos estos cambios causados por el humo del tabaco suelen manifestarse a partir de los 35 años y son directamente proporcionales al grado de consumo. Además, los estudios epidemiológicos realizados demuestran que el riesgo de arrugas en las mujeres fumadoras es casi el triple que en las que no fuman y el doble en los hombres.

La buena noticia es que, a diferencia de los daños solares, los producidos por el tabaco pueden ser reversibles, Así que si dejas de fumar, te quitarás años de encima rápidamente.