Drogas:cannabis. Toxicidad.

Cerca del 10 por ciento de quienes han probado el cannabis tienen riesgo de desarrollar un trastorno de dependencia

Pese al descenso del consumo de cannabis en Espa, más del 20 por ciento de los jóvenes entre 14 y 18 años ha consumido esta droga, según datos incluidos en un nuevo informe de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, en colaboración con el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías

Madrid, 22 de octubre 2009 (medicosypacientes.com)
El segundo Informe sobre el cannabis, realizado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, en colaboración con el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, demuestra que un 2,2 por ciento de los adolescentes (en torno a 40.000) que consumen cannabis habitualmente entre los 14 y los 18 años presenta ya un consumo problemático. De ahí la estimación de que entre un 7 y un 10 por ciento de las personas que han probado alguna vez cannabis, tienen riesgo de desarrollar un trastorno de dependencia. Los datos coinciden con los de otro estudio europeo, realizado en 2007, que sitúa en un 2 por ciento el total de estudiantes de la UE a los que se puede definir como consumidores problemáticos de esta droga.

“Las tasas de consumo, sobre todo entre los adolescentes, siguen siendo elevadas”, tal como ha alertado la Delegada del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas, Carmen Moya, quién ha señalado “la reducción del uso de esta sustancia psicoactiva”, como uno de los principales objetivos del Ministerio de Sanidad y Política Social.

El informe se ha presentado durante el VI Seminario de formación en cannabis, organizado por la Asociación de técnicos para el desarrollo de programas sociales y ha sido financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

En él se actualizan los datos epidemiológicos de la primera edición, publicada en 2006, y se recogen las últimas evidencias científicas sobre los efectos clínicos y toxicológicos del consumo de esta sustancia en la salud, incluyendo los trabajos clínicos publicados en 2008 y principios de 2009, la farmacocinética de esta sustancia y la forma en que su consumo interactúa con otras drogas, así como las novedades en el uso terapéutico de cannabinoides.

“La revisión de los últimos estudios consolidan lo que ya sabíamos, según lo manifestado por la Carmen Moya. “El consumo de cannabis produce alteraciones del sistema nervioso central, déficits en la memoria, la atención, la capacidad psicomotora y está directamente relacionado con el fracaso escolar. También puede producir otros trastornos mentales, como la psicosis”, ha subrayado la delegada.

Amparo Sánchez, experta en adicciones y miembro de la Comisión Clínica, ha subrayado los efectos negativos del cannabis en la salud. En su intervención, Sánchez ha destacado la edad de inicio en el consumo del cannabis como un factor determinante en la evolución de los efectos de esta droga sobre la salud. “La adolescencia es un periodo crucial”, ha asegurado. Según la última encuesta escolar sobre drogas, la edad de inicio se sitúa en nuestro país en los 14,6 años. Los estudios disponibles demuestran que el consumo de cannabis aumenta el riesgo de problemas escolares y sociales, así como alteraciones del sistema nervioso central.

El uso del cannabis a diario y durante periodos prolongados provoca cambios estructurales y daños severos en el tejido cerebral (hipocampo y amígdala), que pueden traducirse en deficiencias en la memoria, la atención, resolución de problemas, capacidad psicomotora y la velocidad de procesamiento de la información. En nuestro país, el 3,2% de los adolescentes de entre 14 y 18 años consumen cannabis a diario.

“Efectos secundarios”

Otras informaciones recogidas en el informe aluden a la capacidad del cannabis para producir una adicción. Se estima que entre el 7 y el 10 por ciento de quiénes han probado esta droga tienen riesgo de desarrollar un trastorno de dependencia.

Por otra parte, se detallan algunos de los síntomas que revelan si existe una adicción al cannabis, entre los que se encuentran: abandono del grupo de amigos no consumidores; desinterés por actividades que no tengan relación directa con el consumo; preocupación por disponer de cannabis; uso compulsivo del cannabis; problemas de rendimiento escolar o laboral; síntomas de abstinencia caracterizados por irritabilidad, agresividad, inquietud, nerviosismo, disminución del apetito; y dificultades para dormir, que ceden al consumir cannabis.

Precisamente, el consumo de cannabis puede dar lugar a una serie de trastornos mentales descritos en la Clasificación Internacional de Enfermedades, entre los que destacan los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo y, por su especial gravedad, los trastornos psicóticos. El informe asegura que la intoxicación aguda por cannabis puede provocar la aparición de síntomas psicóticos. Su consumo puede originar psicosis inducidas, de corta duración y que ceden con la abstinencia prolongada. Asimismo, señala que el consumo de esta sustancia es muy prevalente en sujetos con trastornos mentales graves como la esquizofrenia.

Asimismo, y según el informe, en 2007, el cannabis fue el responsable del 11,7 por ciento de las demandas por abuso o dependencia de drogas ilegales. Esta proporción se eleva a un 78,4 por ciento en el caso de los menores de 18 años, que solicitan atención médica por primera vez por problemas de toxicomanías.

Atención al policonsumo

El cannabis es la droga ilegal de mayor consumo en todo el mundo. Naciones Unidas estima que un 3,9 por ciento de la población entre 15 y 64 años la ha probado en alguna ocasión en 2007. En Estados Unidos, la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud 2007, cifra en un 5,8 por ciento la proporción de personas mayores de 12 años que han consumido cannabis alguna vez en los últimos 30 días (14,4 millones de consumidores).

En los países de la Unión Europea, donde el consumo se da sobre todo entre los jóvenes, la prevalencia del consumo actual (último mes) oscila entre el 0,5 y el 8,7 por ciento de la población, dependiendo del país.

Tanto en España como en la UE el consumo de esta droga se ha estabilizado e, incluso, ha empezado a descender después de aumentos continuados. Según la última encuesta escolar sobre drogas, en 2008 un 35,2 por ciento de los jóvenes españoles de 14 a 18 años ha consumido cannabis alguna vez en la vida, un 30,5 por ciento lo ha hecho en el último año y un 20,1% en los últimos 30 días. Esto supone un descenso de 7, 6 y 5 puntos, respectivamente, desde 2004 para cada una de las frecuencias de consumo.

“La delegada también hizo hincapié en los policonsumos. Entre la población escolar de 14 a 18 años, y en relación al consumo en los últimos 12 meses, el 98,8 por ciento de los consumidores de cannabis también lo era de alcohol, un 79,7 por ciento de tabaco, un 11,3 por ciento de cocaína, un 7,7 por ciento de anfetaminas y un 5,8 por ciento de éxtasis.

En relación con los policonsumos, el informe presentado analiza si el cannabis es la “puerta de entrada” al consumo de otras drogas, como sostienen algunos investigadores.

Finalmente, el informe también recoge las fuentes de información a las que recurren los jóvenes europeos en materia de drogas. Según el Eurobarómetro 2008, Internet es la principal fuente de información, seguida de los amigos, los profesionales sanitarios, los padres, los centros o especialistas en drogas, compañeros del colegio o del trabajo y por último, a gran distancia, se sitúa la policía y los trabajadores sociales.

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