El diagnóstico de la endometriosis

El diagnóstico de la endometriosis sufre un retraso medio cercano a los nueve años

La endometriosis ocurre cuando el endometrio se sitúa fuera del útero. La incidencia de la enfermedad se sitúa entre el 5 y el 10% de las mujeres en edad fértil, cifra que aumentao en los últimos años debido a un mayor diagnóstico

 

Madrid, 28 de enero de 2010 (medicosypacientes.com)

 

El diagnóstico de la endometriosis sufre un retraso medio cercano a los nueve años y se calcula que una paciente visita a cinco médicos distintos -médicos de familia, ginecólogos y otros especialistas- hasta que se le diagnostica la enfermedad, según explicó Manuel García Manero, especialista del departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra, con motivo de una jornada sobre esta patología organizada por dicho departamento en Pamplona, a la que asistieron especialistas de distintos hospitales españoles y europeos.

La endometriosis es una enfermedad benigna que afecta a las mujeres durante su vida reproductiva. Ocurre cuando el endometrio se sitúa fuera del útero, es decir, fuera de su lugar original. Los principales síntomas de esta patología son el dolor, tanto menstrual como durante las relaciones sexuales (dispareunia), y los problemas de fertilidad.

La incidencia de la enfermedad se sitúa entre el 5 y el 10% de las mujeres en edad fértil. El hecho de que en los últimos años se oiga hablar más de la endometriosis “se debe probablemente a un mayor diagnóstico”. “Cada vez se diagnóstica más, pero se hace tarde. Esto provoca una frustración en la paciente porque el médico muchas veces le dice que no le ocurre nada y se convierten en pacientes rotantes”, señaló el doctor García Manero.

Así, el especialista de la Clínica Universidad de Navarra consideró necesario dar a conocer a la sociedad las consecuencias incapacitantes de esta patología, “que tiene un elevado coste tanto por el tratamiento como por las bajas laborales”. “Por ello, es preciso también sensibilizar a los médicos de familia, que son el primer facultativo al que acuden las pacientes, y a los médicos de empresa, pues en ocasiones, pese al dolor, las mujeres tienen problemas para obtener la baja laboral”, explicó.

En este sentido, García Manero aseguró que “en España carecemos de unidades globales de endometriosis, que traten integralmente la enfermedad”.

Igualmente, lamentó que las investigaciones acerca de esta enfermedad se centren principalmente en la fertilidad, mediante la reproducción asistida, “porque se produce una gran frustración en aquellas mujeres que ya tienen hijos y que su problema no es objeto de investigación, pese a padecer mucho dolor”.

Frente a la endometriosis, los tratamientos habituales son el hormonal y la cirugía. “El tratamiento hormonal provoca un estado de pseudogestación y mientras se sigue el tratamiento, los síntomas mejoran, pero cuando se suspende, reaparecen en la mayoría de los casos”, detalló el especialista.

Otra línea de tratamiento médico, sobre la que está investigando la Clínica Universidad de Navarra, se centra en la utilización de fármacos empleados en procesos oncológicos. “Hemos realizado estudios en los que se relacionan los síntomas con la vascularización de las lesiones. Cuanto más vascularización, más dolor, circunstancia que podría llevar en un futuro a utilizar fármacos antiangiogénicos para disminuir esa vascularización”, apuntó.

Aunque la Clínica Universidad de Navarra, junto a la Universidad de Zaragoza, ha iniciado estudios experimentales en un modelo animal sobre el empleo de estos fármacos oncológicos, el doctor García Manero reconoce la dificultad de aplicarlos “en una enfermedad benigna y en pacientes que pueden buscar una fertilidad futura”.

 

Retos de la cirugía

 

Por otra parte, el doctor Christhardt Köhler, de la Charité Berlin Campus Mitte (Alemania) afirmó en la jornada que, si bien la cirugía puede ser el tratamiento definitivo para la endometriosis pélvica profunda, esta intervención es “la que más retos y dificultades plantea para un cirujano, en ocasiones incluso más que la cirugía de un cáncer”.

El doctor Köhler adviritió de que el cirujano debe buscar el equilibrio “entre el beneficio que se va a obtener y las consecuencias que supondrá para la paciente”. “Desde el punto de vista quirúrgico es factible eliminar toda la endometriosis, pero a veces la paciente tiene que pagar un precio como la alteración de la funcionalidad de los diferentes órganos que puedan estar afectados: vejiga, recto, uréter. Y más teniendo en cuenta que esta cirugía se está realizando en mujeres jóvenes”, agregó.

Según el especialista alemán, un 10% de los casos son endometriosis pélvica profunda y requieren este tipo de cirugía. La intervención, añadió, “debe ser llevada a cabo por un equipo altamente especializado que, además del cirujano ginecológico, incluya también al urólogo y en ocasiones al cirujano general. Tiene que ser una cirugía personalizada según la sintomatología, la extensión de la enfermedad, los deseos de maternidad futura”.

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