El enfermo de Alzheimer . Actividad diaria.

La actividad diaria en el enfermo de Alzheimer ayuda a mantener sus capacidades cognitivas y motoras
Como consecuencia del aumento de esperanza de vida, la prevalencia de la demencia  está aumentando de forma exponencial

21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer

La actividad diaria en el enfermo de Alzheimer ayuda a mantener sus capacidades cognitivas y motoras

  • www.todoalzheimer.com te ofrece un decálogo para saber cómo desarrollar actividades diarias con un enfermo de Alzheimer

Como consecuencia del aumento de esperanza de vida, la prevalencia de la demencia  está aumentando de forma exponencial. La enfermedad del Alzheimer es el tipo más habitual y cerca de 700.000 personas están afectadas en España, manifestándose más de 100.000 nuevos enfermos al año.

Los últimos estudios realizados han demostrado que mantener la actividad intelectual y psíquica del paciente con Alzheimer ayuda a ralentizar los efectos de la enfermedad. Además, la inactividad del propio enfermo favorece la aparición de algunas de las situaciones más conflictivas con los familiares y personas que lo cuidan, por lo que conviene evitarla siempre que sea posible. Por ello, es importante  animar al enfermo a participar en distintas tareas y ofrecerle estímulos que le ayuden a mantener las capacidades cognitivas y las capacidades funcionales. 

Decálogo para desarrollar  actividades diarias con enfermos de Alzheimer
El portal www.todoalzheimer.com, una plataforma informativa dirigida a familiares y cuidadores de enfermos de Alzheimer, te ofrece el siguiente decálogo para ayudar a  ocupar el tiempo de un paciente con Alzheimer de manera eficaz:

  1. Hacer actividades que el enfermo de Alzheimer esté capacitado para realizar en la actualidad y con las que pueda disfruta al mismo tiempo.
  2. Plasmar un listado de posibles tareas a desarrollar, teniendo en cuenta la opinión del enfermo, sus aficiones e intereses. Hay que tener en cuenta que el aprendizaje del enfermo se ve limitado, por lo que es mejor realizar una tarea que conoce y que ha practicado anteriormente.
  3. Establecer una rutina diaria, pero evitando la saturación de tareas. Programar por la mañana actividades que requieran más esfuerzo y por la tarde las actividades más distendidas, ya que es el momento en que están más inactivos y se agitan más fácilmente.
  4. Probar con actividades de lectura, escritura y cálculo, siempre de forma sencilla y bajo supervisión. Como estas capacidades estarán limitadas, no provocar más frustración y nerviosismo en el caso de que no se realicen de la manera adecuada.
  5. Incluir actividades de autocuidado y de ocio, ejercicio físico e intelectual. Se aconseja alterarlos con períodos de descanso y soledad controlada.
  6. Se aconseja que el familiar o cuidador comparta actividades con el enfermo.
  7. Hacer que el enfermo se sienta útil cuando participe, transmita lo importante que le es su ayuda. Tiene que sentirse valorado y aceptado.
  8. Es vital que el cuidador dirija las tareas sin desanimarse cuando se cometan de manera incorrecta.
  9. Controlar el material que utiliza y comprobar que es un entorno tranquilo y seguro, sin productos tóxicos o elementos pequeños que se pueda tragar, ni cortantes.
  10. En fases avanzadas es aconsejable buscar actividades sencillas y de contención: tareas repetitivas como hacer ovillos de lana, enhebrar piezas en un cordón o limpiar una mesa con un paño pueden ser de gran ayuda.

 

Fuente: Inforpress