Elena Santiago, escritora, invita a los futuros periodistas a aunar la cultura con las tecnologías

 

NORTE DE CASTILLA

CULTURA

Algo más que el ipod en el bolsillo

Elena Santiago invita a los futuros periodistas a aunar la cultura con las tecnologías

22.04.10 – 00:46 –

ANTONIO CORBILLÓN | VALLADOLID.

La escritora clausuró la Jornada de Literatura y Periodismo de la Fundación Duques de Soria con un repaso por los autores que más le han influido

Instaurar el interés por el arte con mayúsculas, desde el origen de los tiempos humanos, en un auditorio de tecnologizados jóvenes aspirantes a profesionales de la comunicación. Tal fue el empeño de la escritora leonesa Elena Santiago en la conferencia de clausura de la XII Jornada de Literatura y Periodismo que la Fundación Duques de Soria celebró, un año más, en las Casas del Tratado de Tordesillas. Chicos y chicas de las facultades de periodismo Miguel de Cervantes, la Pontificia de Salamanca y la Universidad de Valladolid, que se sentaron a escucharla exhibiendo la cada vez más presente cacharrería de móviles con cámara, cascos, ipod y Mp3, inevitable ya en toda ágora pública.

Santiago invitó a su auditorio a aprovechar todas esas ventajas de lo tecnológico. Ya se encargó ella, «la escritora que levanta la vida con palabras», como la presentó el coordinador de las jornadas, el periodista Jesús Fonseca, de intentar convencerles para que conjuguen el manejo de pantallas táctiles y cables con el arte, porque «todo es arte, y lo importante del ser humano es crecer en educación para proyectarse en el futuro», arrancó.

La Premio Castilla y León de las Letras, y de varias docenas de premios más («unos 200», calculó Fonseca) tituló su charla ‘Imagen de vida’. Y repasó la suya y todo lo que le llevó a vivir en el universo de la literatura para tratar de averiguar «qué trozo de tierra y de nube será el suyo». Un territorio inasible en el que lo importante son las orillas y las incertidumbres. Tantas que durante varios pasajes de su intervención se agarró al poeta León Felipe para vencer las zozobras recordando, como él, que «todos llevamos una estrella en el bolsillo».

Si la obligación de este astro celeste es iluminar la noche, la escritura dio luz a aquella niña que pronto entendió que «las imágenes y los rostros encerraban cientos de rostros». Se remontó a esa infancia leonesa donde, aquella Elena con la cabeza llena de pájaros, comenzó a descubrir en el pasillo de su casa «cuántos pasillos tiene la literatura». Así, los objetos cercanos de aquel hogar con jardín se convirtieron en sus primeros personajes.

Una escritora y una lectora precoz y voraz que fue avanzando con las revelaciones de Machado, San Juan de la Cruz, Dostoievsky, Stendhal (con este último aprendió que «lo importante de la vida tiene la duración de un relámpago»), hasta llegar a Cervantes, al que adeuda saber que «lo eterno ya tiene rostro». Y así fue como entendió ella, una «inacabada» que, frente a otros escritores que cabalgan, ella es de los que «no tenemos caballo». Por eso, mientras la existencia enseña a diferenciar entre el bien y el mal, la sabiduría va aún más lejos. Y ahí insistió a su joven auditorio en la necesidad de la cultura como deber, porque «la verdad en la persona es un friso de belleza». Un logro difícil, un reto que nunca acaba, pero «no olvidemos que todos llevamos una estrella en el bolsillo», finalizó.

 

Compromiso

La intervención de Elena Santiago concluyó con una gran salva de aplausos de un auditorio del que hasta el observador más neutral captaría la distancia ‘planetaria’ entre el mensaje y sus destinatarios. Lo cual no impidió al presidente de la Fundación Duques de Soria, Rafael Benjumea, cerrar el acto con el compromiso de su institución «con los futuros profesionales de la comunicación». Recordó que en las doce ediciones de estos encuentros han participado unos 3.000 estudiantes de la región, con los que la Fundación Duques de Soria mantiene el deseo de ayudarles a tener más claros «los principios y valores para analizar el mundo y mejorarlo». El evento coincide con la entrega hoy a la propia Fundación del Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades, dentro del programa de actividades del Día de Castilla y León.

La jornada contó con la presencia de los duques de Soria, Margarita de Borbón y Carlos Zurita, que cumplieron el ritual de estos encuentros de departir y hacerse fotos con invitados y futuros periodistas en el patio de las Casas del Tratado, donde fueron recibidos por el delegado y subdelegado del Gobierno, Miguel Alejo y Cecilio Vadillo, respectivamente, y el consejero de Educación de la Junta, Juan José Mateos, entre otros.