¿EN QUÉ CONSISTEN LA ANOREXIA Y BULIMIA NERVIOSAS?

¿EN QUÉ CONSISTEN LA ANOREXIA Y BULIMIA NERVIOSAS?
 
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Quienes las sufren tienen en común un problema de base psicológico (baja autoestima, inseguridad, ansiedad…), lo que se ve acompañado de una preocupación excesiva por la comida, el peso y la figura. No obstante, su origen es multicausal y existen marcadas diferencias entre ambos trastornos. La anorexia nerviosa no sólo consiste en no comer por miedo a engordar, es no gustarse a uno mismo, no aceptarse como persona, querer ser él o la mejor. El grupo más vulnerable lo constituye el colectivo de adolescentes, aunque también hay casos en personas adultas.

Existe un deseo desmedido de adelgazar acompañado de un intenso miedo a engordar por lo que se come muy poco o se siguen dietas muy severas. Se asocia la delgadez a la búsqueda de la perfección y de la felicidad -“cuando llegue al kilo “X” seré más feliz y desaparecerán todos mis problemas”.

Cuando la enfermedad ya está avanzada se produce distorsión de la imagen corporal, la persona se ve gorda aunque realmente no sea cierto, y por otro lado, lo que comen, les parece que es mucho más de lo que comen los demás. Frecuentemente son personas muy activas y que realizan mucho ejercicio, eso sí, con el único fin de quemar calorías. El peso puede llegar a ser bajo o muy bajo. A veces los periodos de semiayuno y ejercicio fuera de límites racionales se entremezclan con periodos de ‘atracones’, generalmente seguidos de vómitos autoinducidos, y/o se emplean productos adelgazantes, laxantes y diuréticos, o se hace ejercicio excesivo, lo que conduce a un gran deterioro físico y orgánico.

DESDE EL PUNTO DE VISTA PSICOLÓGICO

Generalmente se trata de personas introvertidas que tienden a aislarse del resto. El centro de sus pensamientos suele ser “tengo que adelgazar y estudiar o trabajar mucho para ser él o la mejor y tener un cuerpo perfecto”-. Sienten que no se les quiere, que la gente les mira y se burlan, o que no se les hace caso, cuando en realidad son ellas las que rechazan la ayuda.

La bulimia nerviosa suele afectar a personas inseguras, que no se sienten satisfechas consigo mismas y que se obsesionan por la comida y por el peso corporal. No se la debe confundir con periodos en los que a veces muchas personas asocian sentimientos con la comida – ansiedad -aumento del apetito, tristeza -pérdida de apetito -…

La enfermedad se caracteriza por la conducta de comer grandes cantidades de alimentos en un espacio corto de tiempo (atracones), seguida casi siempre de mecanismos compensatorios: vómitos o purgas e hiperactividad, con intensos sentimientos de culpabilidad y autodesprecio, un círculo vicioso difícil de cortar, pero no imposible.

Pueden desencadenarse por diferentes motivos pero destacan entre ellos los estados emocionales adversos, las dificultades en las relaciones y la sensación de hambre debida a las restricciones en la alimentación practicadas durante el día. La edad de inicio suele ser más tardía que en la anorexia. Los atracones y vómitos se producen a escondidas. Es común el uso de laxantes, diuréticos y productos adelgazantes.

A diferencia de la anorexia, el aspecto de las personas afectadas suele ser saludable; peso normal o incluso sobrepeso, difícil de detectar exteriormente. Se padece un fuerte temor a no poder parar de comer de forma voluntaria y se muestra una muy escasa capacidad para controlar los impulsos, lo que a veces ocasiona problemas con el alcohol, las drogas y en la conducta sexual. Cambia el carácter; surgen periodos de depresión, sentimientos de vacío interno…