Genes y envejecimiento. piel joven y envejecida.

En busca de los genes que envejecen

11 de Noviembre de 2009

Ana Calleja Mora, DIARIO MÉDICO

Obtener un profundo conocimiento de las diferencias en las vías que toma la expresión genómica de la piel joven y envejecida permite entender mejor el proceso de envejecimiento de la piel, además de comprender los potenciales puntos de impacto que se pueden tomar como objetivos para ayudar a conseguir un aspecto más sano. En esta línea, por ejemplo, con el paso de los años los genes responsables del mecanismo de la hidratación -unos 700- se vuelven menos activos, lo que provoca la aparición de las arrugas.

De acuerdo con los datos que va generando el Proyecto Genoma Humano en su desciframiento del ADN, los científicos siguen trabajando en los alrededor de 20.000 genes estimados. De esos genes, cerca de 1.500 parecen desempeñar un papel fundamental en el proceso de envejecimiento de la piel.

Se trata de los genes responsables de proporcionar humedad, elasticidad y protección solar a la piel. Así lo indica un estudio coordinado por Jay Tiesman, investigador principal del Grupo de Genómica de la compañía Procter & Gamble, en el Centro de Innovación Miami Valley, en Estados Unidos.

“Nuestros estudios sobre los genes han desvelado las diferencias en las formas de expresión que toman los genes de pieles jóvenes en comparación con pieles viejas, así como las que existen entre el fotoenvejecimiento y el envejecimiento intrínseco de la piel. Nuestros expertos bioinformáticos han podido agrupar estos descubrimientos según los diferentes ámbitos, lo que nos permite observar qué formas de expresión se ven típicamente aumentadas o disminuidas con respecto al proceso de envejecimiento de la piel”, ha explicado Tiesman.

Expresiones afectadas

Los investigadores han identificado ciertas formas de expresión que son afectadas por el envejecimiento de la piel: inflamación, degradación del colágeno y pigmentación. Éstas se ven aumentadas y sobreactivadas, lo que puede conducir a la aparición de finas líneas de expresión y manchas de edad. La síntesis de lípidos de la barrera cutánea, la diferenciación del estrato córneo, la matriz de producción de proteínas, la hidratación y los antioxidantes de la piel se ven disminuidos con la edad, y esto puede desembocar en líneas y arrugas finas, manchas de edad, pérdida de tensión, pérdida de humedad, etc.

“Con el entendimiento de estos temas podemos obtener un conocimiento más profundo de las causas del envejecimiento de la piel y después aplicarlo al desarrollo de productos cosméticos, además de compartir los hallazgos con científicos y dermatólogos para que puedan extrapolarlos a sus campos de investigación. Concretamente, para diseñar productos cosméticos del cuidado de la piel hemos identificado nuevas vías e ingredientes que tienen el potencial de influir en el proceso visible del envejecimiento de la piel. Por ejemplo, este estudio refuerza la importancia del papel que juega la barrera de hidratación de la piel para que esté sana y tenga un aspecto joven”.

La combinación de veinte años de investigación proteómica y la experimentación in vitro han permitido aplicar un enfoque aún más sistemático para desarrollar productos dedicados al cuidado de la piel, encontrar nuevos resultados y mecanismos e identificar de este modo nuevos ingredientes y combinaciones de ellos de forma muy precisa. “Todo esto nos abre también las puertas a la investigación de más ingredientes y combinaciones en estudios in vitro o preclínicos para obtener un análisis científico minucioso, progresar hacia estudios de evaluación y completar la investigación clínica”.

De hecho, los investigadores están creando una huella dactilar de la piel joven y de la piel envejecida y de esta forma poder buscar diferentes formas de ayudar a cambiar la huella molecular de la piel más envejecida para que recupere algunas de sus condiciones juveniles.

Del mismo modo, “podemos comparar no sólo el envejecimiento intrínseco, sino también el fotoenvejecimiento y comprobar que, en efecto, muchos de los factores que causan este último son los mismos que los del envejecimiento intrínseco, lo cual indica que el fotoenvejecimiento es un gran acelerador del envejecimiento intrínseco de la piel. Por supuesto, este conocimiento es vital para nosotros, tanto como científicos como fabricantes de cremas para el cuidado de la piel. Nuestros científicos pueden aprovechar el conocimiento del funcionamiento del genoma y combinarlo con nuestras capacidades metodológicas proteómicas e in vitro para encontrar los puntos específicos que varían con la edad”.

Formulaciones disponibles

Las investigaciones del genoma han permitido a los autores de este trabajo crear formulaciones innovadoras disponibles ya en varios países para algunas de las líneas de productos de Procter & Gamble. Algunos de estos productos han sido sometidos a estudios de control durante seis meses para observar su efecto en la reducción de las líneas de expresión.

“Los resultados han sido positivos y corroboran lo que hemos aprendido de los estudios del genoma, y también la importancia de esta investigación. Estamos a la espera de la publicación de nuestros ensayos en una revista internacional en los próximos meses”.

Es probable que la investigación del genoma ayude a observar una serie de circunstancias relacionadas también con enfermedades de la piel como el melanoma o la psoriasis.

Hidratación, colágeno, fotoexposición y radicales libres

El equipo de Jay Tiesman ha localizado algunos de los genes que influyen en los factores del envejecimiento.

  • Falta de hidratación. 700 de los 1.500 genes localizados afectan al envejecimiento de la piel por falta de hidratación. Con el paso de los años los genes responsables de este mecanismo se vuelven menos activos y la piel retiene menos humedad, lo que provoca la aparición de arrugas.
  • Colágeno. Hasta ahora se han localizado 40 genes que influyen en que la piel vaya generando menos colágeno con el paso de los años. Al ir envejeciendo, los genes que degradan el colágeno se pueden volver hiperactivos, lo que, a su vez, produce más arrugas.
  • En el caso de la inflamación han observado que unos 400 genes son los causantes, mientras que otro grupo de genes influye en la manera en que la piel reacciona enrojeciéndose ante la exposición a la luz solar.
  • Alrededor de 200 genes controlan las defensas de la piel ante los radicales libres -las moléculas que actúan alterando las membranas celulares y atacando el material genético de las células-.