Lotería de Navidad: cómo rentabilizar un décimo premiado

Lotería de Navidad: cómo rentabilizar un décimo premiado

Los 300.000 euros del boleto ganador del sorteo de Navidad pueden revalorizarse en más de un 5% con la elección de la inversión más adecuada

Un total de 300.000 euros es la cantidad que obtendrán los agraciados que tengan entre sus manos la papeleta con el número “gordo” de la Lotería de Navidad. ¿Qué hacer con tal suma de dinero? Son numerosas las alternativas para rentabilizar esta cantidad durante el próximo año y añadir unos cuantos miles de euros al premio. Las opciones de inversión son muy variadas, desde contratos en renta fija o los derivados de la renta variable, hasta alternativas más arriesgadas, como invertir en oro físico. De cualquier modo, los dueños del décimo ganador podrán incluir entre sus ganancias un mínimo de 6.000 euros como fruto de la rentabilidad de su inversión. Es más, si ésta es acertada, podrán revalorizar su capital inicial en más de un 5%.

  • Autor: Por JOSÉ IGNACIO RECIO
  • Última actualización: 21 de diciembre de 2010

La mejor inversión

 No hay normas fijas, la cuestión es acertar en la elección. Y eso no es poco. Escoger una u otra forma de invertir el dinero de un décimo agraciado no es fácil. La inversión puede basarse en productos financieros de corte defensivo (deuda pública y depósitos, principalmente), que permitan unas plusvalías de entre el 2% y el 6%, o en renta variable, con lo que la revalorización del capital invertido puede elevarse hasta los dos dígitos, a pesar de que este año las minusvalías alcanzan casi el 19%. Además, cabe la posibilidad de contratar otros productos específicos y destinados a perfiles agresivos, como “warrants”, opciones de futuro… pero son operaciones más adecuadas para inversores que conozcan los mercados financieros o, cuando menos, estén asesorados por un analista financiero independiente.

Deuda pública

Una de las alternativas más seguras y sólidas para rentabilizar el premio obtenido en la Lotería de Navidad es acudir a uno de los muchos productos de deuda pública del Tesoro Público. Es una de las opciones más indicadas para los perfiles conservadores, que no quieren sorpresas negativas ni estar pendientes de los vaivenes de la renta variable, sino optar por la seguridad que proporcionan estos productos financieros. Sin embargo, tienen el pequeño inconveniente de que algunos están destinados a plazos muy largos, como en el caso de las Obligaciones del Estado, entre 10 y 30 años.

Si la persona agraciada se decide por contratar alguno de estos productos, debe tener en cuenta que el Tesoro Público emite diversos valores a distintos plazos:

  • Letras del Tesoro, a 6 y a 12 meses
  • Bonos del Estado, a 3 y 5 años
  • Obligaciones del Estado, a 30 años.

Casi siempre se cumple la norma de “a mayor plazo, mayor rentabilidad”, aunque tienen más riesgo de mercado los productos a mayor plazo. La rentabilidad de la última subasta del Tesoro oscila entre el 2,3% de las Letras a 12 meses y el 5,4% de las obligaciones a 30 años. Ello se traduciría en una rentabilidad durante el próximo ejercicio de 7.089 y 16.464 euros respectivamente, en función de la contratación de uno u otro producto. Pese a ello, la rentabilidad tanto de Letras como de Bonos y Obligaciones ha disminuido durante el año respecto a años anteriores. En el caso de las Letras a 12 meses, éstas han pasado de tener una rentabilidad media de 2,512% a primeros de año, al 2,363% a finales de noviembre.

La rentabilidad media de Letras y Obligaciones el próximo ejercicio podría ser de 7.089 y 16.464 euros, respectivamente

Otro de los atractivos de contratar cualquiera de estos productos es su tratamiento fiscal, ya que las letras están exentas de retención y sus rendimientos tributan al tipo fijo del 18%, lo que hace que su rentabilidad sea más competitiva frente a otros productos financieros. Por el contrario, algunos de estos productos impiden disfrutar del dinero ganado durante un plazo lejano (3, 5, 10 e, incluso, 30 años).

Los intereses tributan

Los premios de la lotería están exentos de tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), lo que supone una doble alegría para las personas agraciadas con un premio en el sorteo de Navidad. Pero la exención no se aplica a los intereses que genere ese dinero, que sí está sujeto a efectos fiscales.

Para no tener problemas con Hacienda al hacer la declaración de la renta, las personas agraciadas con un billete o décimo premiado deberán solicitar en su entidad financiera un justificante que acredite que la cantidad que ha ingresado por tal motivo procede de un premio de lotería. En el caso de compartir el décimo o billete premiado con otros afortunados, el banco o caja de ahorros deberá especificarlo en el apunte que reciba el agraciado. Y hay otro aspecto que tampoco se debe descuidar: si se consigue el premio a través de una participación, deberá ser el titular del documento oficial (billete o décimo) quien realice estos pasos administrativos porque, de no hacerlo, será a todos los efectos el titular único del premio.