Opinión: médicos vs. controladores

Opinión: médicos vs. controladores

Ante la tendencia de comparar al colectivo de controladores aéreos con otros colectivos profesionales, uno de ellos, en concreto, el de los profesionales médicos, el Dr. Gómez Benito, presidente del Colegio de Médicos de Salamanca, nos ofrece en su artículo de opinión “Médicos versus controladores” una reflexión sobre este asunto

 

Artículo de opinión realizado por el Dr. Manuel Gómez Benito, presidente del Colegio de Médicos de Salamanca.

Médicos versus controladores

La actualidad obligaría a poner invertido el título de este comentario, “Controladores versus médicos”, y no estoy seguro si analizada la categoría que hoy se les da a ambos, no sería mejor aceptado éste, dado que según las condiciones laborales, sueldos incluidos, estamos a años luz, los médicos de los controladores.

Sin embargo, se nos está utilizando como “muletilla”, en comparación odiosa, en cuanto a abandonar de forma súbita y según horario cumplido el puesto de trabajo de unos u otros; se deduce, que unos lo harían dejando sin control la navegación aérea y otros con un acto médico sin concluir (el más utilizado de manera poco fina es: “Dejar un enfermo con la barriga abierta”).

Si en ningún caso esto se ha dado, ni se va a dar, los médicos hemos tenido muestras sobradas de nuestro comportamiento en jornadas de trabajo normales (muchos días, muchos médicos sobrepasan el horario), en conflictos de huelgas duras que hemos tenido que vivir en defensa de nuestros derechos (horarios prolongados, jornadas sin descanso necesario, por no hablar de unos sueldos precarios que, aun mostrando nóminas, se sigue pensando que son altos). En injusta aplicación de incompatibilidades arbitrarias por las que se nos expoliaron puestos de trabajo en propiedad, adjudicándoselos a compañeros que automáticamente se convertían en incompatibles; recortes de sueldos como este último y así etc., etc., etc.

Y bien, por entonces, sufrimos la falta de respaldo social y no tuvimos frente a la Administración el más mínimo apoyo de los profesionales de la información y se nos tachó de todo, hasta de no tener derecho de huelga. Ahora se nos viene con el sofisma de ponernos de buenos, dando a entender que nosotros no lo haríamos. No nos interesan comparaciones, vuelvo a repetir, odiosas, como tampoco entraremos nosotros en valorar la trascendencia, la dificultad, la importancia, el riesgo, el beneficio y todos los pronunciamientos que a favor tienen todos y cada uno de nuestros actos médicos que comprenden curar, sanar, conservar la vida, evitar la enfermedad, prevenirla, investigar sus orígenes, recónditos muchas veces (¡ayuda para la investigación!), acompañar en definitiva al ser humano desde su fecundación hasta su muerte, con los conocimientos actualizados, con el saber de que disponemos.

Aun llegamos más lejos, somos capaces de meternos en sus sentimientos, en sus sufrimientos psíquicos y físicos y estar presentes en todas sus vidas; en sus necesidades, que se nos solicitan y que nunca hemos dejado de atender con la ética, la deontología y la dignidad que siempre han sido, son y serán la base de nuestro trabajo.

Sin comparaciones, por favor.

 

Manuel Gómez Benito
Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Salamanca

 

Madrid, 20 de diciembre 2010 (medicosypacientes.com)