Perde pelo: caída de pelo por tratamiento con quimioterapia.

Alteraciones en el cabello, piel y uñas 

 

Caída del cabello

La caída del cabello, también llamada alopecia, es un efecto secundario frecuente del tratamiento quimioterápico. Se produce por la acción de los distintos fármacos sobre el folículo piloso provocando una destrucción del mismo y, por tanto, la pérdida del pelo.

Es un efecto secundario que no aparece siempre, ya que depende fundamentalmente del tipo de medicamento empleado. Asimismo, existe la posibilidad de que la caída de pelo sea generalizada, es decir, que además de afectar al cuero cabelludo, también lo haga a otras partes del cuerpo como pueden ser axilas, brazos, piernas, cejas, pestañas, etc.

La alopecia secundaria al tratamiento con quimioterapia es reversible siempre, aunque el cabello puede crecer con características diferentes a las originales (color, textura, etc.).

En el caso de que tu oncólogo te indique que hay posibilidad de que desarrolles una alopecia, puedes seguir las siguientes recomendaciones:

Antes de  la caída del cabello.

El cabello no tiene por qué caerse durante el primer ciclo de quimioterapia, sino que puede hacerlo tras varios ciclos.

  • Emplea siempre champú suave.
  • Utiliza habitualmente crema suavizante para el cabello.
  • Seca el pelo al aire o con un secador a baja temperatura.
  • No emplees cepillos para acondicionar el cabello mientras se seca.
  • No te tiñas el pelo o te hagas permanentes.
  • Puedes cortarte el pelo antes de que comience a caer, así evitarás el posible impacto que pudiera causarte que el pelo se caiga “a mechones”.

Una vez que se ha producido la caída del cabello: 

  • Recuerda que la piel del cuero cabelludo ya no está protegida del sol, por lo que debes cubrirla cuando salgas a la calle o te expongas directamente al mismo. Para ello, puedes utilizar un sombrero, un pañuelo, una gorra o crema protectora.
  • Si lo deseas puedes utilizar pelucas. Las hay sintéticas o de pelo natural, postizas o permanentes y las puedes encontrar en ortopedias y establecimientos especializados.

Es posible que la caída del pelo sea una de tus preocupaciones principales. Es normal, puesto que la imagen es importante para sentirse bien consigo mismo. Si no estás a gusto con tu imagen, puedes sentirte inseguro y tender a aislarte, lo que puede hacer que te sientas peor anímicamente. Además, la pérdida del cabello puede hacer que tengas aún más presente la enfermedad.

También es posible que la caída del pelo te preocupe ya que los demás pueden saber que tienes cáncer (que aunque no es algo de lo que haya que avergonzarse, puede ser que tú prefieras que sólo algunas personas lo sepan). Lo mejor es que estés preparado de antemano y que tengas previsto cómo vas a afrontar este efecto secundario.

 

Alteraciones de la piel y de las uñas

Es frecuente que durante el tratamiento con quimioterapia se presenten alteraciones, generalmente de poca importancia, en la piel y las uñas. Estas alteraciones consisten en la aparición de prurito (picor), eritema (color rojo de la piel), sequedad, y descamación.

Las uñas se vuelven de coloración oscura, quebradizas, rompiéndose con facilidad y suelen aparecer bandas verticales en ellas.

Te sugerimos las siguientes recomendaciones:
 

  • Mantén la piel limpia, seca.
  • Si tienes la piel seca, evita baños calientes prolongados, que resecan aún más la piel.
  • Evita lociones cutáneas que contengan alcohol.
  • Utiliza cremas hidratantes diariamente, especialmente en las zonas de roce y alrededor de las uñas.
  • Protege las uñas con guantes cuando realices tareas domésticas.
  • El sol puede potenciar los efectos de la quimioterapia sobre la piel (fotosensibilidad). Es importante evitar exponerse directamente al mismo. Para ello, puedes utilizar sombreros, sombrilla, camisetas de manga larga, protectores solares, etc.

Si estos efectos secundarios te resultan muy molestos no dudes en comentárselo a tu oncólogo para que te indique el tratamiento más idóneo.