Playas: precaución en los baños. Sol y mar.

Precaución en los baños

Cada año, la prensa y las televisiones se hacen eco de ahogamientos. El perfil de los ahogados en playas está bastante definido: hombres, deportistas y con edades entre 18 y 25 años o que superan la edad de jubilación. Estos datos responden a un tipo de persona que confía en sus posibilidades y su conocimiento del medio, y que ignora las señales de advertencia sobre los peligros de determinados puntos o sobre el estado de la mar: baños y práctica de deportes náuticos cerca de escolleras o con bandera roja.

Las zambullidas también acarrean un buen número de problemas médicos. Desde infecciones, como otitis y conjuntivitis, hasta situaciones mucho más graves como fracturas craneales, de vértebras cervicales, huesos, etc. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, las inmersiones imprudentes son la causa del 6% de las lesiones medulares. No en vano, el 80% de los ingresos que se producen en el Centro Especial de Paraplejia de Toledo durante los meses de verano provienen de accidentes por zambullidas bruscas.

Bañistas y embarcaciones

Para tener unas vacaciones completas también hay que saber compatibilizar los derechos de los bañistas y de los usuarios de embarcaciones. En líneas generales, cualquier embarcación (yates, tablas de surf, etc.) debe navegar a más de 200 metros de la costa en el caso de las playas, y a más de 50 metros en el resto del litoral. Dentro de esa zona de 200 metros, las embarcaciones que tengan que adentrarse para llegar a la orilla no podrán hacerlo a más de 3 nudos y sólo por el canal especialmente habilitado para su entrada.

El problema de las embarcaciones en zonas cercanas a bañistas tuvo un importante efecto en el verano de 2001, cuando se produjeron varios accidentes con motos acuáticas. La inexperiencia en la conducción de este tipo de vehículos y las altas velocidades fueron los detonantes. De ahí que exista una legislación específica, de marzo de 2002, que regula el uso de motos acuáticas. Esta norma establece las titulaciones necesarias en función de la potencia de la moto y la edad mínima para conducirla, que ha pasado de 16 a 18 años.

Vigilados de cerca

  En España, las autoridades locales son las encargadas de la dotación de socorristas y vigilantes a través de convenios que firman con diferentes entidades (Cruz Roja, Federación de Salvamento Marítimo, etc,..), que son las que proporcionan a los profesionales cualificados.

La seguridad de la playa es uno de los puntos valorados a la hora de conceder una Bandera Azul. Las aspirantes a este galardón deben contar con socorristas dotados de equipo suficiente de rescate para responder a un posible accidente. También deben contar con puesto de socorrismo, ambulancia, torre de vigía y salvamento, megafonía, balizamiento, cartelería, señalización y la existencia de planes de emergencia en conexión con Protección Civil. En las playas totalmente seguras está prohibida la circulación de vehículos no autorizados, y los accesos deben ser fáciles y seguros. Además los juegos y actividades lúdicas deben tener un espacio diferenciado y no molestar a quienes toman el sol.

Por lo que respecta a la seguridad ciudadana en las playas, ésta es competencia de la policía local. Por eso no es extraño ver por las playas a parejas de policía en motos, quads o, incluso, en bicicleta. Todos los años, los bañistas denuncian hurtos de enseres que se quedan en la arena, y tirones de bolsos y robos en los paseos marítimos. Una forma de evitar sustos y percances desagradables es acudir a la playa con lo imprescindible para el baño, con documentación, pero sin tarjetas de crédito ni demasiado dinero en efectivo, ni joyas o enseres de mucho valor como relojes.

Pautas para un baño seguro

  •   No entre súbitamente en el agua si ha tomado el sol o hace mucho calor. Puede sufrir un síncope debido a la diferencia de temperatura de la piel y la del agua.
  • Si se va a sumergir o a adentrar en el mar, consulte las tablas de mareas o pregunte a los nativos del lugar, para evitar las horas previas a la pleamar y la bajamar, cuando las corrientes de marea son más fuertes.
  • Extreme las precauciones en el uso de flotadores y colchonetas. La resaca puede arrastrarle mar adentro.
  • No se tire de cabeza, sobre todo si desconoce la profundidad de la zona.
  • En general, la zona de baño se adentra unos 200 metros hacia el mar. Aléjese de las embarcaciones y siga las normas de seguridad de las instalaciones acuáticas (toboganes, trampolines,…). Tenga cuidado con las olas ocasionadas por el paso de los barcos si la playa se halla cerca de un puerto.
  • Procure no adentrarse en el mar nadando si va solo.
  • Si es arrastrado por una corriente permanezca tranquilo y no intente nadar contra la misma. Nade paralelamente a la playa, y una vez fuera de la corriente nade directamente hacia la orilla. Haga señales de auxilio si no puede salir de la corriente.
  • Si sufre un calambre nade hacia la orilla sin forzar el miembro afectado. Alivie el espasmo estirando el músculo hacia delante.
  • Los días de playa evite los alimentos con alto nivel de grasas, de digestión pesada, que reducen la capacidad de la sangre para transportar oxígeno a los músculos y al cerebro, y nos hacen más propensos a sufrir calambres y desvanecimientos. En cambio, los hidratos de carbono como el arroz o los cereales, así como la fruta y las verduras, constituyen una buena fuente de energía.

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