Por una medicina más humana.

Por una medicina más humana.

Cualquier aparato por simple que sea y que se crea –en principio- para realizar funciones muy concretas, fáciles y útiles, al final siempre está preparado para una gran cantidad de aplicaciones inútiles (o que no vamos a usar) y que solo consiguen alterarnos e irritarnos al no facilitar la única función por la que en realidad adquirimos el susodicho aparato.
Es lo malo de los aparatos multifunción. Debemos saber para qué queremos usarlo, y comprar lo mas ajustado a ello. Lo demás es muy llamativo pero no nos va a resolver nada, no lo necesitamos. Y nos complica.
Añadamos que a mayor complejidad más errores y averías, más difícil su uso…
¡Simplifiquemos la vida y ganemos tiempo para lo que de verdad es vivir¡¡¡

Aplicado a mi profesión, la medicina, el tema es un poco “al revés” .
Los médicos nos hemos ido especializando tanto que olvidamos que el paciente es una identidad única y total, no trozos y trazos. Se especializa todo, produciéndose en ocasiones un mecanicismo material (pruebas sofisticadas) que nos aleja de la humanidad que debe expresarse en el médico.
Así por el camino se queda en muchas ocasiones la empatía (esencial para ser buen médico), el respeto, el afecto, la cercanía precisa, la explicación…
Falta considerar algo básico: estamos atendiendo a un “paciente” que sufre, que duda, que tiene miedo…No podemos quedarnos solo en su forma y datos corporales, tiene mente, sentimientos, espíritu.
Estar a lo que debemos. Abogo por una medicina más humana.

Dr. Pablo García Fernández.
León a 9 de mayo de 2012