Psoriasis. enfermedades de la piel.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que produce lesiones escamosas engrosadas e inflamadas, con una amplia variabilidad clínica y evolutiva

En España padecen psoriasis alrededor de 700.00 personas, lo que supone un 2% del total de la población. La amplia variabilidad de lesiones que aparecen con la enfermedad hace necesaria una clasificación de las mismas y así encontramos, en una clasificación muy concisa, lesiones cutáneas, lesiones de las uñas y la variedad de artropatía psoriásica, una alteración, que debe tratarse multidisciplinarmente por el dermatólogo y el reumatólogo y que constituye un tipo de psoriasis más invalidante que la psoriasis estrictamente cutánea.
 

Por otro lado, se dice que la psoriasis es un cuadro monomorfo, ya que en la enfermedad no se presentan varios tipos de lesiones de lesión a la vez aunque, eso sí, existen muchas variantes según la morfología de las lesiones: Psoriasis en placas o psoriasis vulgar (la forma más frecuente), psoriasis en gotas, psoriasis eruptiva o psoriasis guttatta, Psoriasis eritrodérmica, psoriasis pustulosa generalizada o psoriasis de Von Zumbusch (también variante de Psoriasis pustulosa localizada.), psoriasis palmoplantar o psoriasis tipo Barber, psoriasis acral o acrodermatitis continua de Hallopeau, psoriasis lineal, psoriasis invertida o psoriasis de pliegues y, finalmente, la psoriasis del cuero cabelludo.
 

Psoriasis en verano
 

El verano es una época muy beneficiosa para los pacientes que padecen psoriasis, pues la exposición responsable al sol contribuye a mejorar notablemente el estado de las lesiones propias de esta enfermedad. No obstante, desde la Asociación Nacional de Pacientes con Psoriasis y Familiares “Acción Psoriasis” insisten en la importancia de extremar la precaución a la hora de tomar el sol yevitar cualquier riesgo de quemaduras que podrían empeorar las lesiones. En opinión de Juana María del Molino, presidenta de “Acción Psoriasis”, “puede ocurrir que el paciente con psoriasis, al ver la mejoría que tomar el sol le proporciona en muchas ocasiones, olvide que debe llevar a cabo una exposición al sol moderada y responsable, de igual manera que el resto de la población”.
 

A este respecto, la Dra. Carmen Brufau, jefe de Sección de Dermatología del Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia y profesora titular de Dermatología de la Universidad de Murcia, señala que, como norma general, es necesario evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 17:00h., y proteger adecuadamente la piel no afectada por psoriasis con cremas solares y los ojos con gafas de sol y gorra. “Además, conviene tener en cuenta que las cremas solares solo protegen durante las dos horas siguientes a su aplicación y que necesitan ser aplicadas unos 20 minutos antes de la exposición al sol”, recuerda la Doctora.
 

“Por lo que respecta a las lesiones de psoriasis, -prosigue la Doctora Brufau- es útil exponerlas al sol sin crema solar durante unos minutos, que irán aumentando progresivamente hasta un máximo de 10 ó 15, para luego pasar a protegerlas con la crema solar, como ya se ha hecho desde el inicio con el resto de la piel sana. Es muy importante tener esto en cuenta para evitar quemaduras solares que podrían empeorar las lesiones”.
 

Y un último dato: algunas cremas utilizadas para el tratamiento de la psoriasis se inactivan con la exposición al sol, como los derivados de la vitamina D. Asimismo, algunos medicamentos tópicos pueden aumentar la sensibilidad de la piel al sol, por lo que el paciente no debe aplicarse tratamientos tópicos antes de exponerse al sol”.
 

Hidratación y ejercicio físico
 

Además de la exposición al sol, los baños en el mar contribuyen a mejorar también en la mayoría de los casos las lesiones de psoriasis, puesto que el ambiente húmedo de la costa contribuye a hidratar la piel. Con todo, no se debe olvidar que la hidratación de la piel, también en verano, es fundamental, pues la piel seca origina picor e irritación, y puede empeorar la psoriasis. “Por ello es particularmente importante aplicar lociones y leches hidratantes después de tomar el sol. De esta manera, ayudaremos a reblandecer la escama y a aumentar la elasticidad de la piel”, explica la Dra. Carmen Brufau.
 

Disfrutar de los efectos beneficiosos de los balnearios, la práctica de ejercicio físico (evitando, eso sí, la ropa  excesivamente apretada que puede ocasionar nuevas lesiones por el roce) o prescindir en lo posible del consumo de alcohol y tabaco son otras de las recomendaciones que los expertos aconsejan seguir en época veraniega.
 

La piel y su síndrome post-vacacional
 

Ya a la vuelta de las vacaciones también es necesario cuidar la piel de forma conveniente, ya que ésta se suele mostrar seca y deshidratada, sobre todo si se ha abusado del sol, los baños y el aire libre sin los cuidados adecuados. Para tratar  la piel deshidratada, la Dra. Rosa Ortega del Olmo, Profesora Titular de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), recomienda eliminar el maquillaje suavemente para evitar que la piel se vuelva aún más frágil, así como aplicar una hidratante todos los días, para mantener un nivel adecuado de hidratación  y restablecer la función barrera de la capa córnea.
 

Asimismo, la especialista aconseja combinar cuatro tipos de ingredientes activos en los productos de cuidado y limpieza de la piel para restaurar su equilibrio, tales como sustancias de acción higroscópica (retienen el agua), sustancias de interacción química, sustancias oclusivas y otras sustancias activas utilizadas como hidratantes en dermocosmética.
 

La Dra. Ortega señala que, a la vuelta de vacaciones, también se debe prestar atención a otros aspectos como la aparición de manchas en la piel o el deterioro del cabello. En el primer caso, es aconsejable utilizar geles o cremas despigmentantes  con sustancias como la hidroquinona, la arbutina, el ácido kójico, etc. “Lo ideal es que las cremas que se utilicen después del verano tengan alguna sustancia exfoliante que ayude a desprender las células muertas de la capa más superficial de la piel, que por acción del sol son más numerosas en esa época”, apunta la dermatóloga.
 

Finalmente, en el caso del cabello, que también se deteriora con facilidad durante el verano y sobre todo si está teñido, con mechas, “permanente” o se ha abusado de la plancha, es aconsejable cortarlo para eliminar las puntas abiertas, retrasar el retoque del color y utilizar “mascarillas regeneradoras” que faciliten el peinado y recubran la parte externa del tallo piloso, que suele estar dañado por el sol y las manipulaciones que se hacen con los peinados: colas de caballo, trenzas o recogidos.
 

Seguir estas sencillas pautas a la vuelta de vacaciones nos ayudará a mantener una piel saludable.

 

Fuentes:
Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Asociación Nacional de Pacientes con Psoriasis y Familiares “Acción Psoriasis”