SEXO y TABACO

SEXO y TABACO

La impotencia sexual, también conocida como disfunción erectil, es la incapacidad de conseguir o mantener una erección suficiente para tener una actividad sexual satisfactoria. Múltiples estudios apuntan que entre las causas más habituales de este transtorno figuran la diabetes, depresión, ansiedad, algunos fármacos y, también, el tabaco. Los datos revelan que fumar 20 cigarrillos diarios son suficientes para aumentar hasta un 60% el riesgo de padecer impotencia sexual, una cifra que se incrementa si se unen la ingesta de alcohol, el sedentarismo y una mala alimentación.

Fumar 20 cigarrillos diarios aumenta hasta un 60% el riesgo de padecer impotencia sexual

Las asociaciones del hábito tabáquico con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer son de sobra conocidas. Sin embargo, pocos fumadores saben que provocan otros trastonos importantes como la disfunción sexual. La Sociedad Americana del Corazón (AHA), en su reunión anual de Epidemiología y Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, concluyó en 2006 que, así como el tabaco afecta a los vasos sanguíneos del corazón y al resto del sistema cardiovascular, también provoca alteraciones en el sistema circulatorio penenano.

La disfunción eréctil puede estar causada por la formación de placas de ateroma que impiden que la sangre fluya de manera correcta por los vasos y el tabaco ha demostrado su mala influencia en el buen funcionamiento cardiovascular. Las conclusiones de los estudios son claras: fumar aumenta entre un 50% y un 60% -algunos incluso apuntan al 80%- el riesgo de padecer impotencia en hombres de 30 a 40 años.